Un jubilado puede trabajar desde casa si su modalidad de jubilación lo permite. Las opciones más realistas son dar clases online, traducir, grabar locuciones, ayudar a otros como asistente virtual y vender objetos propios. Antes de aceptar un encargo, confirma con la Seguridad Social que tu pensión es compatible: cobrar por una actividad que la norma no admite en tu caso puede costarte la pensión. Esta guía ordena las opciones, resume qué dice la ley y te enseña a reconocer las ofertas falsas.
¿Qué trabajos puede hacer un jubilado desde casa?
Un jubilado puede dar clases de idiomas online, traducir textos, grabar locuciones, hacer de asistente virtual por encargo o vender cosas que ya no usa. Se hacen desde casa con un ordenador y una buena conexión. Lo que decide si te conviene es la modalidad de jubilación que tengas.
Casi todo lo que aparece al buscar esto son bolsas de empleo con filtro de «teletrabajo». Aquí vamos un paso antes: primero qué puedes hacer sin poner en riesgo tu pensión, y después qué trabajos encajan con tu experiencia.
Antes de empezar: qué dice la ley
La compatibilidad entre pensión y trabajo ha cambiado en los últimos años. El Real Decreto-ley 11/2024, de 23 de diciembre, mejoró la compatibilidad de la pensión de jubilación con el trabajo. Después llegó el desarrollo de la jubilación flexible. Estas son las dos modalidades que más te interesan.
Jubilación flexible
La regula el Real Decreto 416/2026, de 27 de mayo (BOE del 28 de mayo de 2026), en vigor desde el 28 de agosto de 2026. Permite compatibilizar la pensión, una vez causada, con dos tipos de actividad:
- Un trabajo por cuenta ajena a tiempo parcial, con una jornada de entre el 33 % y el 80 % de la de una persona a tiempo completo comparable.
- Una actividad por cuenta propia, siempre que en los tres años anteriores a la jubilación no hubieras estado en alta como autónomo.
Fuera de estos supuestos y de otras normas de compatibilidad, la pensión es incompatible con actividades, lucrativas o no, que den lugar a la inclusión en un régimen de la Seguridad Social.
Jubilación activa
Está en el artículo 214 de la Ley General de la Seguridad Social. Según la propia Seguridad Social, exige haber accedido a la jubilación al menos un año después de la edad legal, y no vale la jubilación anticipada.
Lo que cobres por trabajar tributa en el IRPF. Si tienes que declararlo o darte de alta depende de cada caso. En la guía para darse de alta como autónomo con ingresos online está el criterio, y en la Agencia Tributaria puedes consultar tus obligaciones.
Opciones de trabajo desde casa para un jubilado
Ninguna de estas opciones promete un sueldo. Son salidas que aprovechan lo que ya sabes. De cada una te contamos a quién le encaja, qué necesitas y dónde está el riesgo.
Una pista para elegir: las que mejor funcionan suelen ser las que se parecen a tu vida laboral. Quien enseñó durante décadas tiene un punto de partida para las clases, y quien llevó la administración de una empresa conoce ya el trabajo de un asistente virtual. Esa experiencia cuenta mucho más que dominar una aplicación nueva, que se aprende sobre la marcha.
Dar clases online
Plataformas como Preply conectan a profesores con alumnos de idiomas. Hay más detalle en la guía de profesor online en Preply e italki.
- Encaja si dominas un idioma o una materia y te gusta explicar. Un docente retirado parte con ventaja.
- Hace falta ordenador, cámara, auriculares y soltura con las videollamadas.
- El riesgo: conseguir los primeros alumnos lleva tiempo, y dar clases por tu cuenta es una actividad por cuenta propia. Mira si tu modalidad la admite.
Traducir como freelance
Si vienes de una profesión donde usabas otro idioma a diario, traducir es una salida natural. La guía de traductor freelance con Gengo y ProZ explica cómo darte a conocer.
- Encaja si manejas dos idiomas con soltura y tienes ojo para el detalle.
- Hace falta un nivel alto, un ordenador y paciencia con los primeros encargos.
- El riesgo: hay mucha competencia y las traducciones técnicas exigen conocer el tema. Empieza por lo que dominas.
Locución y voz en off
Audiolibros, vídeos de empresa y cursos necesitan voces. Si la tuya es clara, la guía de voice-over y locutor online te cuenta por dónde empezar.
- Encaja si tu voz es agradable y sabes leer con ritmo.
- Hace falta un micrófono decente y un rincón silencioso.
- El riesgo: el trabajo es irregular y el equipo es un gasto previo. Prueba con lo que tengas antes de comprar nada.
Asistente virtual
Consiste en gestionar agendas, correos y tareas administrativas para un autónomo o una pequeña empresa. Lo explica la guía de asistente virtual desde casa.
- Encaja si vienes de administración, secretaría o gestión y te organizas bien.
- Hace falta manejar ofimática y correo, y ser constante.
- El riesgo: algunos clientes esperan que estés disponible a todas horas. Pacta horarios desde el principio.
Vender lo que ya tienes
Vaciar un trastero, una biblioteca o una colección es lo más sencillo de empezar. Las guías de cómo vender en Wallapop y cómo vender en Vinted cubren el proceso.
- Encaja si tienes objetos en buen estado que ya no usas.
- Hace falta un móvil y buenas fotos.
- El riesgo: vender tus cosas no es lo mismo que comprar para revender. Si lo conviertes en una actividad habitual, consulta antes cómo afecta a tu pensión y a tus impuestos.
Un empleo a tiempo parcial en remoto
La jubilación flexible contempla este caso. Hay empresas que contratan atención al cliente, administración o soporte con teletrabajo. En la guía de trabajar desde casa: trabajos reales encontrarás plataformas y bolsas para buscarlos.
- Encaja si prefieres un horario fijo y una nómina antes que buscar clientes.
- Hace falta una jornada dentro del margen que marca tu modalidad, y confirmar con la empresa que el contrato lo respeta.
- El riesgo: un contrato que supere esa jornada puede dejar tu pensión fuera de la compatibilidad.
Encuestas y apps que pagan: qué esperar
Las encuestas pagadas y las apps de recompensas son lo que más aparece cuando alguien busca cómo ganar dinero desde casa, y lo que menos conviene tomar por un trabajo. Sirven para sacar algo en ratos sueltos. No sustituyen a un ingreso, y tampoco conviene contar con ellas.
Si quieres probar, lee primero la guía de encuestas pagadas fiables y la de las mejores apps para ganar dinero. Desconfía de cualquier plataforma que te pida dinero para empezar o que enseñe ganancias sin explicar de dónde salen. Aquí también lo que cobres puede tributar, así que guarda un registro.
Señales de estafa en ofertas de trabajo desde casa
Muchas ofertas falsas se presentan como «un complemento fácil para la pensión». Estas señales deberían pararte:
- Te piden dinero por adelantado, sea para un curso, una cuota de acceso o un «kit de inicio».
- Te mandan material para ensobrar, montar o empaquetar productos en casa a cambio de pago.
- Prometen ganancias seguras sin pedirte experiencia ni explicar qué harás.
- No hay una empresa identificable, con web y datos de contacto reales.
- Te presionan para decidir ya o para pasar la conversación a un chat privado.
- Te piden datos bancarios o el DNI antes de firmar nada.
Un trabajo real no te cobra por trabajar. Si dudas, no pagues y consulta con alguien de confianza antes de contestar. La guía de trabajos reales desde casa amplía cómo distinguir una oferta legítima de una trampa.
Cómo empezar siendo jubilado
- Averigua tu modalidad. Mira en Tu Seguridad Social o pide cita previa para saber cómo estás jubilado y qué compatibilidad te corresponde.
- Pregunta por la actividad concreta. Antes de aceptar nada, plantea tu caso: si será un trabajo por cuenta ajena o por cuenta propia, y la jornada que tendrías.
- Elige una sola opción, la que más se parezca a lo que has hecho toda tu vida. Probar cinco a la vez solo cansa.
- Empieza en pequeño. Crea un perfil en una plataforma o publica un par de artículos para vender, y mira cómo te sienta antes de invertir en equipo.
- Aclara los impuestos. Consulta con la Agencia Tributaria si tienes que declarar lo que cobres y si necesitas darte de alta.
- Guarda todo por escrito. Contratos, facturas y mensajes con clientes te protegen si luego surge una duda con la Seguridad Social.
Este artículo es informativo y no es asesoramiento fiscal, legal ni financiero. Las obligaciones y condiciones cambian: confírmalas en la fuente oficial o con un profesional antes de decidir.

